Sábado Septiembre 22, 2018

  

Y...¿dónde está la Virgen?
Autor:
Dirección: Fercho Nolla
Actuación: Paula Rabanal (Doña Jovita), Gina Castro (Gila), RodrigoSan Martín (Lucifercho), Óscar Evohé (Don Melquiades), Lisette Cuevas ( Marbella), Guillermo Jair (Mesistófeles), Emanuel Okaury (Rafa Mike) y Fercho Nolla (Bato), acompañados de un entretenimiento audio visual para dar las llamadas atractivamente en vivo y diferente en cada función
Escenario: Foro Cultural Coyoacanense “Hugo Argüelles”, Allende 36, colonia del Carmen, Coyoacán
 
…no partas ahora soñando el regreso…  
 
 
A lo largo de la historia (las pastorelas datan de la colonia como parte del proceso de evangelización que realizaron los frailes en la Nueva España en apoyo de la conversión ideológica) las pastorelas han definido a sus personajes, así ‘el Bartolo’ –pícaro lujurioso y líder del grupo- es quien guía a los pastores por el camino que el ángel dicta: seguir la estrella hasta Belén donde el hijo de dios ha nacido. En el camino el ángel réprobo hará lo propio para evitar que los pastores lleguen sin embargo lo logran con lo que comprueban que el bien triunfa irremediablemente contra el mal. Junto al Bartolo está el anciano del grupo a quien se le relaciona con la sabiduría pero también con la pereza por lo que se queda dormido o cae fácilmente ante este placer terrenal. Los otros pastores como ‘la Guila’ representarán la inocencia alentadora de deseos lujuriosos que siempre al final se conciliarán con los deseos del Bartolo para concluir en un final feliz.
En Y… ¿dónde está la Virgen? tenemos un escenario vacío con un telón de fondo representando un bosque que de igual modo se tiñe con la luz para acompañar las atmósferas que se requieren dejando un ‘fondo’ amable para la vita del espectador. Cada uno de los vestuarios corresponden con las características del personaje, así tenemos a todos –o casi todos- los actores con evidentes pelucas y otras no tan evidentes, pero pelucas al fin, que se complementan con vistosos diseños dentro de la tipificación de pastores. Los vestuarios entre diseño tradicional y ‘modernos’ dejan ver el jorongo de jerga, el mandil con forma de corazón, las faldas largas y los holanes rosa negro con calzado cómodo y coqueto. Me parece que lo más llamativo son las pelucas y el color que se usa en cada personaje, por ejemplo, el ángel con las alas tradicionalmente blancas porta una peluca discreta con tonos azules, además en algún momento deja de usarlas para portar un bigote pintado en su dedo índice, detalle que expone la creatividad empleada en la creación escénica.
Ahora en el centro de Coyoacán, en el teatro de la delegación, detrás del edificio de gobierno, se presenta celebrando su décimo aniversario con éxito rotundo; una pastorela que si bien sigue los parámetros generales de sus personajes, lo hace desde una perspectiva totalmente fársica que lo deleitará desde la pupila hasta la estructura.
La tradición de las pastorelas llega con la evangelización; teatro religioso que pretende la conversión, adoctrinamiento, confirmación de la fe, etc., y que, desde su origen en las celebraciones medievales tuvo que regular la participación de los ‘diablos’ dado que su caracterización, sus acciones y en sí mismo el personaje como tal es más atractivo que los demás, ello hizo que las representaciones salieran del altar al atrio y del atrio a las plazas públicas. Los diablos de Y… ¿dónde está la Virgen?, Lucha y Mefis, representados por Rodrigo San Martín y Guillermo Jair, dan gala de creación de personaje, de equilibrio en escena y de tempo-ritmo (conceptos difíciles de entender, problemáticos al explicarlos y muy sencillos de sentir (al menos como espectador); su trabajo actoral va de inicio a fin, los acentos marcados dan a sus personajes un sabor especial (la señora y el borracho) que los hace memorables y fácilmente reconocibles al momento de salir del teatro y encontrar los muñecos conmemorativos de esta pastorela y sus diez años en escena.
Ahora bien, todo este logro, sin duda, se debe a la dirección ya probada del joven y talentoso Fernando Nolla, quien lo lleva de la mano hacia donde quiere: diversión sin parar. Si bien es cierto que mucho de la obra se sostiene por lugares comunes, también es cierto que para lograrlo con la intensidad que en esta puesta en escena se logra requiere de profesión y experiencia, misma que el joven director demuestra al tener al equipo actoral no sólo equilibrado sino en su punto. Cada año esta pastorela se renueva para usted.
Ahora bien, si la historia ya está construida, es el genio del director quien nos propone otra versión de la misma historia y la resuelve con el uso de música, ambientes, trucos ancestrales de teatro que han sido adaptados a la televisión y que ahora identificamos más como un recurso de pantalla que de teatro (escuchar el pensamiento del personaje sin que los otros personajes en escena escuchen), sea pues su origen teatral, sea que están puestos estos recursos adecuadamente tanto como los temas de comedias musicales y todo ello nutre la calidad de la propuesta que en costo está dentro del parámetro accesible considerando que se presenta en el centro de Coyoacán con actores profesionales que, además usted puede reconocer de la pantalla chica.
A decir de uno de los actores: “es una pastorela poco convencional que trata no de detener a los pastores, sino que los pastores encuentren a la virgen que está secuestrada por los diablos, con ayuda del Ángel logran el rescate y que nazca el niño en Belén”. Le faltó agregar que es muy posible que durante dos horas completas usted se lleve no sólo un excelente sabor de pastorela sino que sea parte de las afortunadas almas que ríen sin parar de las ocurrencias, el ritmo de la obra y las soluciones que aunque vistas resultan frescas.
El elenco está compuesto este año por Rodrigo San Martín interpretando al diablo ‘Lucifercho’ a un lado de Guillermo Jair que es ‘Messistófeles’ (se juega con los nombres, pero no espere ver a un diablo futbolista, por favor, es mucho más ingenioso de lo que el nombre pueda aportar) los diablos opuestos que juntos hacen la diversión de inicio a fin, el antagónico es el ángel interpretado por Emmanuel Okaury quien será el guía de los pastores están a cargo de Paula Rabanal (Doña Jovita), Fercho Nolla (Bato), Gina Castro (Gila), Lisette Cuevas (Marbella) y Óscar Evohé (Don Melquiades). Juntos un gran elenco que lo hará reír el tiempo que dura la representación, admirarse, olvidar sus pendientes y dejarse llevar por la magia del teatro hecho con compromiso y oficio.
Funciones: días de una sola presentación: 26, 29 y 30 de diciembre y 2 de enero, a las 20hrs.
Días de doble tanda: 27 de diciembre y 1º de enero, a las 18 y a las 20:30hrs
Triple tanda: 28 de diciembre, a las 13, 18 y 20:30hrs.
Teatro: Foro Cultural Coyoacanense “Hugo Argüelles”, Allende 36, colonia del Carmen, Coyoacán
Localidad $150 general, descuentos convencionales con credencial vigente $100
 
 
 
 
 
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