Martes Septiembre 25, 2018

 

El tablero de las pasiones de juguete

Autor: Hugo Hiriart

Dirección: Emmanuel Márquez

Actuación: Ángel Enciso, Galo Balcázar, Karina Miranda, Felipe Rodríguez, Omar Esquinca, Miroslava Figueroa y Gabriel Tolaba (suplente Axel Castro)

 

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Un juego escénico que te puede desconcertar si pierdes un momento la atención. La puesta en escena te cuenta tres historias, una dentro de la otra, de ahí que no sea extraño que venga el personaje de la primera historia cuando podríamos ya haberlo dejado fuera, es él (o ella) quien nos cuenta este relato triste. La primera historia que nos relatan no es la principal, al menos no gira la relación de los 3 relatos en este primer personaje andrógino que no sabe qué decisión tomar ante la posibilidad de establecer una relación o no.
El inicio marca la farsa, lo irreal de la situación pues nuestro personaje andrógino dialoga con otro que puede cambiar de cabeza. Puesta en escena que atrapa al espectador desde el inicio. En la propuesta de Emmanuel Márquez tenernos un único espacio, detalle que –me parece- genera un reto tanto para la interpretación como para el espectador de debe mantenerse atento como lo señalamos al inicio de esta nota.

Una caja de comedias es la proveedora natural de historias de amor, de desamor, historias que nos cuentan los personajes de la caja que ha sido hecha por un titiritero que tiene una hija de nombre Faustina. Ella solicita los favores de Mefistófeles para animar un títere que ha hecho a fin de reconstruir el cuerpo de su amado soldado muerto en batalla. ¿Para qué querría una joven viuda que no disfrutó de la noche de bodas, revivir a su amado? La pregunta a razón del público asistente cuyos adultos (tutores) consideran que el teatro hecho con títeres es exclusivo del teatro que se hace para niños.
Al respecto sólo permítaseme decir que es provechoso que los menores asistan desde temprana edad a las salas de teatro a fin de que aprendamos a convivir y ellos a disfrutar. No obstante seamos responsables de los gestos y protuberancias que aparecen como parte de las características tanto físicas como emocionales de los personajes y de la historia de Faustina. Usted decide y si va acompañado por menores, mucho mejor pues estamos formando público.

 

Todo ocurre en un mismo espacio. Un tablero. La primera vez que vi esta puesta en escena se representaba en un tablero de ajedrez y caía prudente el diálogo entre dos personajes que disputan algo más que amor. Ahora con el espacio creado por Tenzing Ortega tenemos una combinación de tableros, que no de espacios, mismos que se significan a partir de un pequeño cambio entre la figura del centro arriba que enmarca el escenario. El centro del escenario se abre para dejar paso al teatrino donde ocurre la historia de Faustina y Mefistófeles.

 

Las cosas vistas por fuera y vistas por dentro, el uso de drogas poderosas para estar en este juego de pasiones que nos llevan de un lado a otro, de una posibilidad a una realidad. ¿Usted le vendería su alma al Mefistófeles para poder estar con su amado muerto? Y si usted ¿sólo quiere ser usted misma? ¿Daría su alma por una noche de amor? Al menos esta puesta en escena lo hará reflexionar en que todas las cosas tiene un precio.
Ya el texto es un reto, pues ha sido señalado por el autor como un 'meccano dramático para actores, títeres y juguetes'. Ahora bien, conviene que sea el mismo texto el que nos de una idea del juego escénico que usted podrá ver durante noviembre en el teatro Isabela Corona o durante el mes de octubre si se decide a contactar con la compañía y el INBA a fin de acudir a uno de los teatros del instituto para que la puesta en escena sea vista por jóvenes de secundaria a través del programa teatro escolar.
Atendamos al texto, parafraseándolo, que nos dice que este tablero es vistoso y en él el juego se llama Pata, Golo o Fiquién a dos y tres manos o bien Pufo simple o combinado; se trata de un juego muy viejo y con muchas piezas, es o no es de azar según quien lo diga, se podría jugar sólo, incluso sin uno, pues las piezas se mueven solas (sin concurso humano), se dice también que es el único juego hereditario en el que las partidas a medias pasan de padres a hijos y de hijos a nietos, así sin acabar, ah, y se puede jugar sin que el jugador sepa que lo está jugando. En este juego se apuesta y no está del todo claro en qué momento se acabó una partida, quienes ganan y quienes pierden...

 

Disfrute de este entretenido juego. Sea testigo de cuando Faustina pierde a Protesilao y busca el modo de vivir aquello que no vivió. ¿Quién necesita una cabeza si se tiene un corazón? Acuda al teatro Isabela Corona durante noviembre e investigue si la atención de los asistentes capta la telaraña de las tres historias: la evidente es de amor, la inicial de decisión y la tercera ¿de qué trata?

 

Funciones: Sábados 18 hrs durante noviembre en el teatro Isabela Corona (eje central casi esquina con Manuel González, Tlatelolco) o bien solicítalas directamente con Mónica Juárez, INBA. Con tacto con la compañía Figurat a través de su página http://www.figurat.net/

 

 

Alma Torices
móvil: 04455 1396 8884

 

 

 

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