Martes Septiembre 25, 2018

Tío Vania

Autor: Antón Chejov

Versión de David Olguín sobre la traducción de Ludwik Margules.

Dirección: David Olguín

Actuación: Carmen Vera, David Hevia, Arturo Ríos, Mauricio Davison, Rubén Cristiani, Esmirna Barrios, Raúl Espinosa Faessel y Laura Almela

Diseño de escenografía e iluminación: Grabriel Pascal

Diseño de vestuario: Estela Fagoaga

Diseño Sonoro: Rodrigo Espinosa

 

"Tío Vania, de Antón Chéjov, es una de las obras cumbres de la literatura dramática del siglo XIX. Nuestro Chéjov refleja un apocalipsis interior de un puñado de destinos humanos, la manera peculiar en que el tiempo se instala en nuestro interior y cómo el tedioso transcurrir de los días derrumba esperanzas y hasta justificaciones de vida." Dice la sinopsis que usted puede leer en la página del teatro El Milagro.

Un texto clave para la historia del teatro universal, sí, sin duda. Stanislavski, como creador escénico, tanto como el realismo ruso son fundamentales para delimitar el trabajo creativo de la puesta en escena que de modo alguno priva sino que aporta un fundamento digno de un equipo creador y creativo guiado por el oficio de un director de teatro como lo es David Olguín.

Puestas en escena tales como Los asesinos o Los insensatos que gozan de una visión actual, crítica, con trazo limpio y pulcras escénicamente son la carta de recomendación que tenemos ahora para invitarlo a ver Tío Vania. El director es garantía del trabajo, sin embargo uno podría permanecer con reserva pues hemos visto esfuerzos por acercar dignamente el trabajo de Chejov con resultados perfectibles si la comprensión del texto hubiese sido previa al estreno. Afortunadamente ahora contamos con la dicha de ver un Chejov llevado a la escena con oficio, dignidad, respeto y creatividad.

La historia de un hombre sólo, encargado de la hacienda a fin de conservar el patrimonio de su única sobrina, un día se ve agredida por la soledad, el paso del tiempo sin alegrías propias y sin amor. La historia de una familia que acaricia la idea de deshacerse de la hacienda en busca de un mejor futuro. La historia de una sobrina enamorada de un hombre interesante, con visión humanitaria, mayor y alcohólico que no le hace el menor caso. La historia de la nana que se ve trastocada en su rutina por los caprichos de los nuevos huéspedes. El doctor que sobrevive a la gota para continuar con estudios de arte aunque no sepa qué es ni tenga ideas propias. La historia de una vida sin amor, sin esperanza y sin consuelo más allá que continuar en esa vida.

Actuaciones mesuradas nos deleitan con la perfección de su trabajo profesional; un realismo entendido dentro de los límites propios del espacio, actores con emoción y oficio. Espacio creado para apoyar la escena, no para acapararla ni estorbarla. Vestuario dentro de la época que se indica sin estereotipos ni tipificaciones. Audios ligeros que nos apoyan el conflicto de los personajes; imágenes que logran la poesía en el escenario y que dejan al espectador dentro de la escena.

Es de notar que el público se mantiene atento, expectante, solidario con la escena; para que esto ocurra antes de entrar a la sala, el personal del teatro El Milagro insiste en que los espectadores seamos responsable de las necesidades fisiológicas así como de apagara sus teléfonos, radiolocalizadores, alarmas o cualquier aparato que pudiere interrumpir la escena, detalle que en verdad se agradece pues la atmósfera creada en conjunto se rompería con un solo equipo de comunicación que vibrara en el momento en que Tío Vania entra con un ramo de rosas rojas y todo el público contiene un grito, reprime el dolor de ser testigos de lo que ahora se entera el querido Tío Vania. Tantos años de sacrificio voluntario, tanta dedicación, treinta años, los mejores de su vida y ahora que se ha enamorado y se decide a confesarlo ¡eso es lo que ve!

Armonía cromática, uso creativo del espacio pues no sigue un realismo naturalismo puro que asfixia al público sino que propone un espacio lúdico para que los personajes llenen con su emoción, de manera natural, sin falsas exageraciones de la expresión, entregándole al público un ramo de calidad, respeto y profesión.

Tío Vania lo espera de jueves a domingo para que usted se libere de frases como "Los viejos como los niños queremos compasión, sólo que nosotros no tenemos mimos." Un momento de reflexión acerca de la vejez y el provecho personal de la vida que también a los jóvenes de esta sociedad les toca. "Si pudiera vivir mis días de un modo diferente... dime cómo, por dónde empiezo...", pero "No hay esperanza, estoy convencido". Acuda y renueve el pacto con la vida a partir de una propuesta teatral sensible, inteligente, profesional y digna del oasis escénico que ahora la contiene.

Sea parte de las magistrales interpretaciones que ahora ya tienen temporadas de perfección y dele la bienvenida a la maravillosa Carmen Vera que interpreta el personaje que hiciera Tina French en la temporada que iniciara en teatro unam. Ahora Tío Vania en El Milagro, profesional y hermosa puesta en escena que si requiere de la paciencia en los espectadores novatos pues la acción es contenida, las reacciones mesuradas y la trama... la trama humana, tan humana como desoladora. Acuda y cuéntenos su experiencia.

¡Ah, dolor, si supieras cuánto me duele! [sufro]

Funciones: Jueves y viernes 20:30hrs., sábados 19hrs., y domingos 18hrs, hasta el 23 de noviembre.
Teatro: El Milagro, Milán 24, col Juárez entre Lucerna y General Prim, a cuatro cuadras del MB Hamburgo
Localidad: $200ºº general con el 50% de descuento a estudiantes, maestros e inapam y $60ºº para estudiantes de teatro, profesores de teatro y los vecinos de la colonia Juárez. Los fines de semana si llegas en bici la entrada es de $60ºº

 

Alma Torices
móvil: 04455 1396 8884

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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