Lunes Noviembre 20, 2017

¿No! Yo no voy a matar

Obra: Obediencia Simulada

Autor: Mario Ficachi
Dirección: Sergio Cuellar
Actuación: Ernesto García, Ricardo Valdivia, Guillermo Navarro y Eugenio Rubio. 
 
 
¡No! Yo no voy a matar
Según el programa de mano, veremos una de las obras que conforman la “Pentalogía de la violencia” escrita por Mario Ficachi, en la que desarrolla “la violencia a niños perpetrada por personajes de ficción […] la realidad […] es mucho más cruenta que la pluma de cualquier escritor. Algunos de los argumentos serán reconocidos por el público, pues forman parte de lo cotidiano en nuestro herido país.”
Sobre el escenario del teatro Julio Jiménez Rueda, sede del XXIX Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro pende, sobre el segundo plano, una pantalla custodiada por tres troncos que servirán como asientos para los tres actores que representan al Pastor, al Cazador y al Noble de nombre Clotaldo.
Parece una puesta solemne, el Noble Clotaldo, personaje de La vida es sueño, de Pedro Calderón de la Barca, nos da la bienvenida aunque no se presenta, dice que son víctimas de las altas jerarquías de su tiempo y cede la palabra al más viejo de los ahí presentes. Inicia el Pastor, nos cuenta que su Rey Layo (de la obra Edipo Rey de Sócrates)  le encargó matar a su primogénito porque estaba destinado a ser la desgracia de la familia, así se evita el parricidio y el incesto; pero el Pastor desobedece, se apiada del niño por lo que la tragedia de Edipo es llevada tal y como lo vaticinó el oráculo. El personaje refiere que no ha tenido descanso porque sabe que pudo evitar tantos males si no se hubiera compadecido de un recién nacido. “Sólo había una verdad, y no la cuestioné”.
En segundo momento habla el Cazador, personaje creado por los Hermanos Grimm en la re-conocida Blanca Nieves, al verlo confirmamos su indumentaria cuando inicia el relato afirmando que “matar a un niño es provocar la peor de las tormentas”, por eso él no pudo matar a Blanca Nieves, pero cuando la Reina se entera, tanto él como su esposa e hija son torturados, sometidos por la ira de la reina. Un súbdito ha desobedecido una orden, ha mentido y cometido traición al reino; eso justifica el proceso de tortura al que fue acreedor, tal vez, pero ¿por qué se suman al tormento tanto la esposa como la hija? ¿Los poderosos toman represalias mediante los seres queridos del traidor? La puesta cobra interés en los espectadores que ahora tienen un referente conocido.
Llega el turno de Clotaldo, el Noble viejo que acompaña a Segismundo en La vida es sueño de Pedro Calderón de la Barca, cuenta su historia, pero cuenta lo que no sabemos, lo que pudo ser cuando se deja a un menor bajo la custodia de un adulto “de confianza”, el placer que experimentó al reprender al menor Segismundo, dice “fui látigo, gozaba cada golpe, cada yaga y luego la lamía. Con el inocente mi lascivia practicaba.”
Entonces esta magia, densa y seria producto de los tormentos de los personajes literarios, se interrumpe con una voz que, sin consideración alguna, interrumpe el discurso. Entra a la escena dramática el actor norteño Eugenio Rubio señalado en el reparto como “Joven”; harto por lo que ve, argumenta que esa falta de obediencia al ‘jefe’ a él le cuesta la vida, “las órdenes se cumplen o se pagan las consecuencias”, los llama “burócratas que simulan”.
Sube al escenario y se presenta: es Santiago Meza López el “Pozolero”, un hombre real de Tijuana, aquí representado por un joven actor talentoso que fácilmente se mezcló entre el público. Aclara que el apodo refiere no a quien hace pozole, sino a quien disuelve cadáveres, confiesa que él no los mata, sólo se deshace de los cuerpos ahogándolos en sosa cáustica. La puesta ya nos había sacudido con la posibilidad de la tortura y el abuso, pero ahora estamos ante una historia real cuyo detalle puede conocer a través de: http://www.proceso.com.mx/406456/el-pozolero-un-albanil-que-acabo-disolviendo-en-sosa-caustica-300-cadaveres
El dramaturgo Ficachi crea una fusión entre las narraciones literarias y las de la vida real que, por mucho, superan la ficción. En voz de este joven conocemos la historia de Santiago Meza que puede ser la de cualquier niño iniciado en drogas o cosas peores; narra el paso entre la conciencia a la inconsciencia de los actos que comete. Viste pantalón de mezclilla, playera negra y una sudadera azul marino abierta con capucha. “Soy un monstruo de la miseria, del hambre, soy un ejemplo de los daños colaterales”, pero lo vemos con tal imagen, pinta o facha, que no podemos sino reconocer en él a cualquiera de los adolescentes que están en las calles.
Entonces la puesta en escena da otro giro, otra peripecia que deja al espectador más que interesado, consternado y sorprendido. Este joven cruel habla de frente con los asistentes y pide a los jóvenes que aprendan a decir “no” en relación al crimen, ¡NO!, a la posibilidad de cometer actos de los que pueden arrepentirse.
La interacción de los personajes literarios con la historia de Santiago, que puede ser cualquiera de los jóvenes que se encuentran en la sala, genera un clima de reflexión tanto como de placer estético producido por la excelente propuesta del director Sergio Cuellar, quien logra involucrarnos al momento de presentar al personaje más joven.
La puesta finaliza con un fragmento del corrido, cantado a capela por Eugenio Rubio que dice “pura tortilla y atole a Santiago levantaron”; con lo que dejan apuntalada la tesis de que la miseria es una de las oportunidades que usa la delincuencia para captar a los jóvenes hoy en día. La reflexión sobre la obediencia a los ‘jefes’ no ha quedado atrás, pero ¿hay que obedecer siempre? ¿A qué precio?
Sacudida la buena conciencia de los espectadores, aplauden sin parar y abandonan el teatro, consternados, impresionados por el buen trabajo, extrañados dudan si es cierto eso del “Pozolero”, los adultos que hablan con los adolescentes también se sorprenden y agradecen el “bien que hacen con este tipo de obras a las que debemos acudir más seguido”.
Por nuestra parte le recordamos que el director Sergio Cuellar cuenta con amplia trayectoria como teatrista actor y director por lo que pronto tendrá ésta u otra puesta en escena en cartelera. Recordamos ahora la propuesta que hizo con Hamlet (también presentada en un Encuentro de los amates del teatro), en ella trabajó con Ricardo Valdivia, seguramente por su calidad interpretativa y la voz maravillosamente modulada para cada personaje es que lo trae nuevamente.
En el elenco está Ernesto García, actor profesional y titiritero, entre su trayectoria resalta la impartición de talleres por lo que compartimos una entrevista realizada apenas hace unos meses: http://mx.ivoox.com/es/ce-15-16-profe-sionistas-actor-profesional-ernesto-garcia-audios-mp3_rf_11884110_1.html o bien a través de su ‘feibuk’ lo puede localizar e integrarse a los talleres que imparte.
Por último, si el trabajo del joven norteño le ha gustado, lo invitamos a que lo vea en la puesta en escena Homo Empaticus, que se estrenará el 9 de febrero y tendrá temporada en el teatro El Granero del Centro Cultural del Bosque.
 
Función única: sábado 28 de enero 2017 a las 17hrs.
Teatro: Julio Jiménez Rueda, en Avenida de la República 154, colonia Tabacalera, entre las fuentes de la explanada del Monumento a la Revolución y el cruce de Reforma con Bucareli o Monumento del Caballito
Localidad: Entrada Libre
Afore del teatro: 400 butacas
 
 
 
 
 

Cuando quien gana, pierde

Obra: Ninfómanas (Adactación de pequeña pieza psicopática)

Autor: Federico Roca
Dirección: Felipe Morales Hernández
Actuación: Erick Fernando Estrada Ramírez, Katia Janine Chavéz Palacios y Monica Lizett Granado Cabrera.
Compañia de teatro: Grupo de teatro Conín.
 
 
¿Son o se hacen?
En el recinto del XXIX Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro, podemos ver teatro diverso en tanto que no todo es profesional. Cuando las compañías inician presentan carencias (hoy llamadas áreas de oportunidad) que se resuelven con el oficio que sólo el tiempo puede darles. Casi imposible cuando no se cuenta con los espacio para que las compañías maduren, en realidad para que se mantengan como grupo.
Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Teatro

Perrona, superlativo de sobrenatural

Almas Gemelas

Niños Chocolate

La historia de Zahhak y Fereydún

Herodes Hoy

El Diccionario

Galileo, una tragicomedia cósmica

Micro Encuentro

Noches de reyes

Enamorarse de un incendio

La cría

El ruido de los huesos que crujen

Sir Ko, la vida es un acto no premeditado

Dicen que me parezco a Santa Anna... ¡Y ni guitarra tengo!

Otelo o la libertad del ser

Luto de Sangre

El huequito de Dalila

Hipotermia

¿Por qué Pelotes no quiere bañarse?

Mi nombre es Salvador

Las nuevas directrices para los tiempos de paz

Teatro no es, danza no es, teatro-danza tampoco, ¿que es?

Tradiciones mexicanas

Te Pareces tanto a mi mamá

¡Pardiez!

Dependencias enfermizas

Se llama PeRsPeCtIvA

¿Por qué no?

Piedritas y charquitos

...no creía que el mudo fuera así...

¿No! Yo no voy a matar

Espermatosaurios

La Sirenita

Si estoy muerto no puedo morir

¿Son o se hacen?

Cuando quien gana, pierde

Pera y manzana

XXXIX Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro 2017

Las "Golondrinas" para la virgen

¿Teatro oscuro?

¿Cuál es el precio de tu significado?

Diálogos en soledad

Belleza ¿una categoría?

Se nota...

¿Habrá entendido?

Pas-tel, sor-pre-sa…

Dar testimonio contrarresta la fuerza del poder

Un espacio más

...ni fila había

Perrona, superlativo de sobrenatural

Esto no es Dinamarca

La Alondra

El Diccionario

El más fuerte

Cuántos cuentos cuentas

Traslúcid@

Humboldt o de cuando el espacio define

Una luna para los malnacidos

Instrucciones para jugar de memoria

Contrasujeto

Noche de estreno

Henequén

Handel

El gordito quiere ser cineasta

Los equilibristas

La ilusión

Fractales

Remedios para Leonora

Al mal paso, darle risa 2016

Raptola, Violola y Matola

De los laberintos se sale por arriba

Sr. Perro

La extinción de los dinosaurios

Tócala de nuevo, Cacho

El Príncipe Ynocente

El tablero de las pasiones de juguetes

La ópera de los tres centavos

En la soledad de los muertos

Madero o la invocación de los justos

Bastedad

ContrAcciones

Heimweh Estaciones

Hamlet

El Juez de Tenochtitlán

Antígona

Medea

La flauta mágica según Papageno

Benito antes de Juárez

Siete segundos: In God We Trust

El inspector v.1 Los impecables

La canción más alegre del mundo

Humboldt, México para los mexicanos

El pájaro Dziú

Psique

Melville en Mazatlán

Ricardo III

¿Cerrarán el teatro del Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro?

XXVIII Encuentro Nacional de los Amantes del Teatro

Y... ¿dónde está la Virgen?

El pequeño mal

Noches de leyenda

La niña que se volvió titiritera

Un juego escénico que te puede desconcertar si pierdes un momento la atención. La puesta en escena te cuenta tres historias, una dentro de la otra

Romeos

Tío Vania

Todavía tengo mierda en la cabeza

La muertita

Las arañas cumplen años

La escuela de las mujeres

Sentencia, ensayo de un juicio

Retrato de ella dormida

Palabras de amor en alemán

Neva

Tiradero a cielo abierto

PinoXcho

Ricardo III

Taladro

Jacinto y Nicolasa

El Refugio

La obra de Bottom