Martes Noviembre 20, 2018

Medea

Autor: German Castillo y Mansell Boyd
Dirección: German Castillo
Actuación: Dobrina Cristeva, Lorena Glinz y José Alberto Gallardo
Diseño de escenografía e iluminación: Gabriel Pascal
Diseño de vestuario: Edyta Rzewska
Música original: Rodrigo Castillo Filomarino
 
Mujer igual a lágrimas
 
Sin duda un título provocativo tanto como afirmar que Germán Castillo y Mansell Boyd, dramaturgos, aportan tal visión de la mujer del siglo XX, aún y a pesar de sus 150 años de feminismo que la han colocado en esferas de poder o mandos directivos en la política, la ciencia y el arte oficial. Un título sensacionalista se apoya de la visión inmediata de apenas un sector de la población; lo que no exime la tentación de escribirlo; deseo creer que se hace por el auge de la inmediatez a que el motivo sea el consumo indiscriminado de este tipo de notas.
 
No obstante es en ellas que constatamos a diario al menos un crimen de origen pasional; pasión –extrema, irracional y humana, tan humana como hacer arte- e indistinta de género. Frases como “los hijos le estorbaban” o “no soportó que gozara con otra/otro” son motivo de un asesinato, uno en el común de los casos. Pero ¿qué lleva a una madre a sacrificar a sus hijos? ¿Acaso es lo único con lo que puede destruir a quien la ha ultrajado? ¿Los hombres son poliamorosos por naturaleza? ¿Se muda de afecto como de papel higiénico?
 
Ahora bien, “esto en otro tiempo sucede así, en otro tiempo ahora ocurre así”: Medea, creación profesional dirigida por Germán Castillo, aborda el tema de la pasión humana retomando la atmósfera ritual. A decir del director, “los occidentales, desde Artaud anhelamos el reencuentro con la ritualidad perdida por las religiones. No hay honor ni sacralidad, somos bestias sin noción de lo sagrado.”
 
Un personaje que deja su vida para seguir al ser amado. Dicho así se reduce a una emoción y una acción, pero si consideramos que para seguir a ese ser amado se ha asesinado a otros y que de esos “otros”, uno era su padre, nos encontramos ante una cadena de actos ejecutados desde el deseo, egoísta e irracional, nos encontramos con un personaje clasificado como complejo porque convergen, además de sus acciones, características como ser un personaje mágico, fuerte, valeroso, con honor y dignidad, luego entonces ¿cómo se pierde ante la pasión y el deseo? ¿Qué lo lleva a mostrarse vulnerable? Un personaje que se queda sin tierra, sin lugar al cuál puede regresar, un personaje que ha matado por “ti” y que ahora se ve despechada, herida y obnubilada, pero nunca obstinada ¿o si? ¿A dónde puede ir ahora que se ha quedado sola con sus hijos? ¿Qué tierra la querrá entre sus habitantes? ¿Cómo seguir adelante sin dolor ni generando rencor? ¿Qué hacer?
 
La puesta en escena traduce el mito y lo lleva a la escena con puntualidad. La escenografía consta de dos círculos concéntricos con sendos minerales rojizo y gris por piso que al andar cruje y al correr favorece el tropiezo, el caminado es firme y deja huellas, tantas que se entrelazan, una roca en la que por un momento vemos a un Jasón decidido, un muro que oculta a los actores durante la representación ubicado en la orilla del círculo externo y al fondo del escenario. La iluminación acentúa el momento ritual, la escena derrama ambiente sagrado.
 
Tres actores logran la representación de los personajes. Medea está bajo la interpretación maravillosa por contenida de Dobrina Cristeva, a Lorena Glinz le corresponde la representación de los coros y los corifeos (la narración de los hechos –la parte oficial que dice lo que la gente debe pensar y el vínculo con el espectador, la reflexión ética y los consejos al personaje principal, entre otras acciones), así tiene asignados en el programa a los personajes: Andrógino, Creón y Egeo, la responsabilidad del personaje de Jasón está en cuerpo y alma de José Alberto Gallardo.
 
Sólo tres actores requiere la representación del mito que reconstruyen dramáticamente tanto el mismo director como el joven dramaturgo egresado de la única escuela de Teatro con el sustento académico que requiere un trabajo como este, nos referimos a Mansell Boyd quien fuera alumno del maestro Castillo en la Facultad de Filosofía y Letras, en el Colegio de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM. Después de trabajar juntos en el último año escolar, se reúnen para lograr en el medio profesional la propuesta sintética (favor de distinguir de minimalismo o con elementos mínimos) que utilice lo indispensable en el mito, que aleje a los intérpretes de fórmulas actorales para explorar desde sus posibilidades actorales y experimentar si el amor puede ser un accidente.
Medea, la de torva mirada contra su marido, se sabe miserable y sabe que el temor y la ignorancia no juzgan a la inteligencia. ¿Cólera franca o pasión muda? Usted lo dirá, lo que es un hecho es que “resulta mal el amor apasionado” depositado en alguien cuya “impudicia no tiene parangón”. “Cuando el amante contra el amado se enfurece, la destrucción es inevitable”, no obstante la destrucción es polisémica: se destruye lo amado, lo que rodea al ser amado y lo que lo une a él.
 
Quizá sí sea propio de las mujeres estallar antes de reflexionar, quizá somos débiles y estamos hechas para las lágrimas, pero tal vez quizá también sea propio dejar que se vaya, ser discreta y procurar el resguardo, quizá para los mortales vale más el oro que las sabias palabras.
Medea: Por amor a mis hijos me adelanto a la torva y doy muerte digna a mis hijos.
 
Jasón: ¿Por qué nuestros hijos?
 
Medea: Porque es lo único mío que te pudo destruir
 
Asista al teatro Santa Catarina y sea uno de los 70 favorecidos con un lugar para apreciar esta propuesta escénica. Vea y observe resoluciones creativas y directas. El mito pone la historia, la escena aporta la interpretación, no es el final mítico, desde aquí decimos que es un final actual de codependencia, pero ¿usted qué dice? La conjugación de los elementos visuales y sonoros nos lleva a completar el placer estético teatral, los vestuarios sugieren, provocan y permiten la ejecución de la escena. Al respecto destacamos la versatilidad en el usado por Lorena Glinz dado que le permite –además de crear una imagen- interpretar a los personajes de Creón y Egeo con el favor de una máscara; El ambiente producido por el sonido de tambores remite a lo primigenio -dicho por el músico Rodrigo Castillo Filomarino- y el apoyo en la iluminación y escenografía propuestos por Gabriel Pascal, crea estados de ánimo así como espacios sin cambios de mobiliario.
 
Medea, puesta en escena de la versión libre sobre el mito de Eurípides, en el teatro Santa Catarina se presenta de jueves a domingo hasta el 4 de octubre. Si bien durante la creación del guión se consultaron las versiones dramáticas existentes, los creadores optaron por centrarse en el mito (Eurípides) y darle vigencia hoy a partir de un hacer artístico que expone pasiones humanas. La creación se presenta dentro del ciclo Los grandes personajes de Teatro UNAM. Los costos se mantienen con un precio de $150ºº por persona y aplica el 50% de descuento con credencial vigente de estudiante, maestro, INAPAM y jubilados, o bien el ya clásico jueves de $30ºº.
 
Los asistentes tiene la oportunidad de hacer su propia opinión, aquí el coro no dice lo que tienen que pensar, la imagen final otorga el recuerdo preciso para la reflexión y el diálogo entre los espectadores. Una imagen final que cierra contundente por corresponder con la realidad favorecida por la inmediatez y la destrucción.
 
Funciones: jueves y viernes, 20hrs, sábados 19hrs., y domingos 18 hrs. Hasta octubre 4
Teatro: Santa Catarina, UNAM, Jardín de Santa Catarina 10, Coyoacán casi esquina con Francisco Sosa, a contraesquina de la casa de cultura Jesús Reyes Heroles, metro Viveros
Localidad: $150ºº, descuentos con credencial vigente aplica 50% para estudiantes, maestros, UNAM, INAPAM y jubilados ISSSTE e IMSS, o los jueves de teatro entrada general $30ºº

 

 

 

 

 

Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar