Sábado Agosto 19, 2017

AUNQUE PESE

INMOVILIDAD.- El presidente Enrique Peña Nieto llegó a su II Informe de Gobierno sin dar a los mexicanos los beneficios que durante su campaña ofreció. Hasta hoy no hay mayor seguridad, ni menos pobreza, ni más empleo, ni crecimiento económico suficiente para combatir las necesidades de México.


La estrategia mediática de grandes ofertas sociales, económicas y políticas, empleada en la campaña le dio buenos frutos al hoy Jefe del Ejecutivo y al parecer a casi dos año de gobierno sigue empeñado en esa misma línea, sólo prometer tiempos mejores, cuando los actuales se antojan peores que los pasados.


En lo político resalta como su mayor triunfo el haber logrado las reformas llamadas estructurales, especialmente la energética pero sin menospreciar la laboral, educativa y financiera, todas y cada una de las cuales no han permitido hasta dar mejores condiciones de vida a los mexicanos.


Los datos duros hablan por sí solos, en lo que va de esta administración el poder adquisitivo de los salarios ha disminuido de acuerdo a los datos ofrecidos por el Coneval, la tasa de desocupación ha aumentado de 4.47 a 5.47 por ciento, el costo de la canasta básica también, mientras que el crecimiento económica ha sido inferior al de por si raquítico logrado por Felipe Calderón.


Solo la propaganda oficial habla de logros, especialmente en seguridad pública donde los datos oficiales sostienen que ha disminuido el robo, los homicidios y los secuestros, sin embargo cifras de organismos no gubernamentales aseguran que las ejecuciones son mayores para llegar a 15 mil o que los secuestros se acercan a los cinco mil, en 20 meses en ambos casos.


Por lo demás nada parece estar mejor en el país, la corrupción es la misma o mayor y la imagen de México en el exterior está muy lejos de recuperar el prestigio que antaño tuvo, pero eso sí "estamos moviendo a México" dice el slogan oficial.


SUSURROS.- En el PRD, o dicho de manera específica Silvano Aureoles y Miguel Barbosa, andan como niño con juguete nuevo, al concederles la oportunidad de presidir al mismo tiempo y en año electoral las presidencias de la Cámara de Diputados y del Senado, respectivamente. Se vanaglorian ambos de ser completamente institucionales en el manejo de estos cargos pero los malosos dicen que este es su premio a la adecuada manera en que manejaron a sus respectivos grupos parlamentarios para que la reforma energética se aprobara sin tropiezos... Por cierto que Miguel Barbosa logró solo el voto de 85 senadores para ser presidente de la mesa directiva de la Cámara Alta, el rechazo de 7 y el vacío de 36 que estuvieron ausentes... Y también en el senado, el presidente saliente de este órgano legislativo, Raúl Cervantes pedirá licencia para abandonar su escaño este miércoles y quedar libre para recibir su premio por su buen comportamiento. A Cervantes le interesa más ser Ministro de la Corte que Senador de la República y como para ocupar las vacantes que en la Suprema Corte de la Nación se darán el año que entra se requiere que los aspirantes estén alejados de cualquier partido político por lo menos un año antes de la designación, pues ni modo, adiós a la Cámara y a esperar su premio.

 

 

 

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