TLCAN, ya merito

 

En lo que podría ser la última ronda de renegociaciones del TLCAN,  entre la canciller canadiense, Chrystia Freeland, el representante comercial de Estados Unidos, Robert Lighthizer, y el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, los acuerdos no se alcanzan en el sector automotriz.

Son muchos los temas en la mesa que pudieran no ser muy benéficos para México, pero el automotriz es el neurálgico, por el objetivo de Donald Trump, de regresar las plantas armadoras y los empleos a Estados Unidos y con ello reducir el déficit que sufre en la balanza comercial binacional.

La propuesta de Washington es que los autos que entran a ese país provenientes de México tengan 75 por ciento de contenido regional y que el 40% del valor de los vehículos ligeros para pasajeros y el 45 por ciento de las camionetas se fabrique en áreas con salarios de 16 dólares por hora o más, a lo que Guajardo se opone completamente.

La contrapropuesta mexicana eleva de 62.5 por ciento actual a 70 por ciento en contenido regional en la fabricación de automóviles, pero rechaza categóricamente el aumento salarial a los trabajadores mexicanos, porque son justamente los bajos (ínfimos) salarios lo que atraen las inversiones de las marcas automotrices.

El tiempo corre en contra de las urgencias del actual gobierno mexicano de terminar las negociaciones en este mes porque de lo contrario no habría acuerdo hasta la próxima administración.

Además, de ganar Andrés Manuel López Obrador los comicios presidenciales, como marcan las encuestas, la posición de México podría ser muy distinta a la actual y dificultar aún más las posibilidades de renovación del Tratado, y así el nuevo TLCAN podría quedarse en el ya merito.

AHORROS

Las ganancias con dinero ajeno son la especialidad de la banca. Por ello no resulta extraño, aunque sí reprobable, que las grandes ganancias de la construcción de NAICM se queden en manos de las constructoras y de los bancos que financian la obra con dinero de las Afores, esto es el dinero que manejan de los trabajadores.

Inbursa, Profuturo, Pensiónissste y Siglo XXI-Banorte han destinado 35 mil 14 millones de pesos para fondear la construcción del aeropuerto. Así las ganancias serán para ellos, pero si hay pérdidas o menguas en el capital, lo pagarán los ahorradores del sector laboral.

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Twitter: @salvador_mtz

 

oOo

 9 mayo 2018

 

 

 

 

 

 

 

Imprimir