Viernes Agosto 18, 2017

Fernando CÚPULA POLÍTICA

SOCAVÓ: DIMES Y DIRETES Y ¿LAS BITÁCORAS?


    • Desfachatez de Ruiz Esparza al autoexonerarse y no renunciar
    • Corrupción de los tres niveles de gobierno en el Paso Exprés
    • Aldesa con negro historial en México: hizo la "Estela de Luz"
    • Además, opacidad en las obras del nuevo Aeropuerto de EPN
    • La SCT auspicia el coyotaje en los 63 millones de M3 de relleno 
 
A casi tres semanas de que se registró el socavón del Paso Exprés de Cuernavaca, la opinión pública se ha enterado de los dimes y diretes tanto de las autoridades estatales, municipales y federales, como de los directivos de las empresas constructoras que se echan mutuamente de culpas y ninguna quiere aceptar las fallas que ocasionaron, tan sólo por citar lo más lamentable, la pérdida de dos vidas humanas, y reconocer que en esta obra prevaleció la corrupción en todos los actores involucrados. 
Renuente a dejar la cartera que ocupa como ministro de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, en una desfachatez que raya en el cinismo, repartió culpas donde declaró que había fallas de funcionarios, pero no de él, sino de todos los que intervinieron en la construcción de este Paso Exprés que sufrió, el pasado 12 de julio,  un boquete de cinco metros de diámetro que se llevó dos vidas, las de un padre y un hijo que murieron asfixiados --no por el golpe o caída al abrirse el asfalto-- y que exhbió, además, la inocuidad del famoso 911 que implementó el gobierno de Enrique Peña Nieto hace unos cuantos meses. 
Como se recordará, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, anunció que se haría un peritaje para determinar las causas de lo sucedido. Se había fijado un plazo de 15 días --el cual ya transcurrió-- y sólo se amenaza de que "de encontrarse irregularidades" serán castigadas, 
Ruiz Esparza cree que todos los mexicanos somos estúpidos, pero, por si le quedara duda de ello, ¿por qué no ha dado a conocer las bitácoras de la obra mencionada?
En esos documentos oficiales que los tiene la SCT se asientan, paso a paso, todo lo que ocurrió para el inicio, consecusión y conclusión del Paso Exprés que inauguró, entre risas y chacoteo, en el mes de abril pasado el Primer Mandatario y el gobernador de Morelos, Graco Ramírez Garrido Abreu. 
Ahora bien, por si no lo sabe usted, en el primer semestre de la carrera de ingeniero en México y en cualquier parte del mundo, se les enseña a los estudiantes y aspirante a titularse en esta disciplina, que para hacer cualquier obra carretera tienen que contemplar el drenaje a lo largo de todo el proyecto.
Quienes concursaron para hacer lo conducente, obviamente, tienen que hacer un estudio y análisis de suelo para realizar todos los cálculos e implicaciones de la obra de referencia.  
No es un secreto que cuando se licita una obra y, todavía más, de la envergadura de este tipo ya que tenía un costo de mil 045 millones de pesos, se realizan recorridos para hacer las cotizaciones y propuestas económicas, conforme a las directrices de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes. 
El Paso Exprés, como se ha informado, se licitó en mil 045 millones y, oh, ¡válgame Dios!, resultó que todos los mexicanos erogamos 2 mil 200 millones de pesos, o sea más del 50 por ciento del presupuesto original. 
De entrada, esto da pauta a pensar que hubo corrupción porque, en todo caso, si lo detectado refleja que había un costo superior a lo estimado, tendrían que haber licitado para los más de mil millones de pesos faltantes. 
Ah, pero el secretario Ruiz Esparza no habló de esto y sólo se concretó a, primero, echarle la culpa a las lluvias atípicas que suceden en la zona y a que había basura.
¿Qué acaso el funcionario titular de la SCT y que se desenvolvió con la misma responsabilidad en el Estado de México durante la administración de Enrique Peña Nieto, desconoce la Ley de Obras Públicas que una obra no puede incrementarse, por norma, en un 100 por ciento?
Cuando sucede esto, entonces, tiene que lanzarse una nueva convocatoria para gastar más de lo presupuestado.
A esto se suma, que día a día aparecen más irregularidades, como la investigación del periódico Reforma, publicada en la edición del 3 de agosto de este año, la cual revela  que la SCT y el consorcio constructor habían acordado el 3 de octubre del 2016  reparar el drenaje del km 93+88  (donde se registró el socavón), pero nadie "cumplió el acuerdo". 
El periódico de referencia señala textualmente lo siguiente:  "el 14 de septiembre (2016) la compañ{ia SACC Ingeniería entregó a la dependencia (SCT) un  proyecto que consideraba  construir un  marco para fortalecer el tubo de concreto y evitar que el peso del Paso Exprés dañara el desfogue de aguas en la barranca Santo Cristo". 
¿DÓNDE ESTÁN LAS EMPRESAS SUPERVISORAS?
La cosa no está tan sencilla como pareciera. Siguen las incongruencias. 
Por ejemplo, ¿dónde están las empresas supervisoras que entregaron el Paso Exprés? 
Estas son las responsables de que todo estuviera en orden y que se cumpliera con lo licitado y, además,no se registraran hechos como lo que aconteció con el socavón que causó la muerte de los señores Juan Mena López y su hijo Juan Mena Romero. 
Entonces, el titular de la SCT no tiene mucho que investigar. Sólo aplicar los ordenamientos y términos de la licitación y castigar tanto su omisión como la de los constructores y supervisores del Paso Exprés.
Rodó la cabeza del delegado de la SCT en Morelos, José Luis Alarcón, quien en su currícula tenía el mérito suficiente para el cargo como el de haber sido director del instituto Harmon Hall, ¡hágame usted el favor!, pero es evidente que es insuficiente ante lo sucedido. 
Los constructores se quejan de que no hicieron el proyecto ejecutivo, que no son responsables, pero, si hay tales males, ¿por qué no pararon sus actividades y advirtieron de los problemas?
Las bitácoras son las claves de lo sucedido y es menester que la SCT dé a conocer las mismas, dado que allí se lleva el récord de todo lo hecho. 
Habrá que esperar que realmente se castigue a quienes incurrieron en estos hechos y que no sea el tiempo el que sepulte lo sucedido y todo quede en la impunidad. Porque, de que tanto el municipio de Cuernavaca, a cago de Cuauhtémoc Blanco, como el del gobernador Graco Ramírez y el ministro Gerardo Ruiz Esparza, están en la picota y en la danza de millones. 
Todos ellos participaron y ninguno quiere aceptar su culpa. 
Como reza el dicho: "haz obras que algo sobra". 
NEGRO HISTORIAL DE ALDESA 
Poco a poco se ha ido descorriendo el velo de la empresa hispano mexicana formada por las empreas Aldesem (filial de Aldesa en México) y de Epccor, quienes fueron las responsables de la construcción de este Paso Exprés. 
Aldesa está presente en México desde hace 8 años y, para acabarla, es una de las constructras de la torre de control del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, diseñado por Norman Foster y, además de la terminal 3 de Cancún. 
La situación no es tan sencilla como se supone ya que la empresa Epccor estuvo vinculada a la polémica construcción de la llamada Estela de Luz, uno de los proeyctos más corruptos de Felipe Calderón. 
La Estela de Luz estaba presupuestada en menos de 400 millones de pesos y terminó con un costo para todos los mexicanos de más de mil 300 millones de pesos.
Conforme a Javier Fernández Magariño, reportero de El País, la empresa Aldesa, originaria de Madrid, fue fundada en 1969 a partir de la compra de una modesta constructora de toda la vida, Excavaciones Santamaría, la cual "creció al calor del boom de las infraestructuras en España y llegó a colocarse en el exclusivo club de las constructoras con más de mil millones de facturación". 
Fernández señala que "la sombra de la corrupción arrojó dudas sobre las prácticas de la compañia, que figuró con FCC, SACYR, HOH, Isolux, Asvi, Sando, Copasa, Copisa, Urazca, Rubau o Hispánica, entre otras en la investigación por presunta financiación ilegal al Partido Popular, que hoy gobierna España con Mariano Rajoy, al frente". 
Ante una escasez de obra en el mercado español, Aldesa decidió dar el paso a América y encontró "un filón de oportunidades en México", indica el periódico de referencia. 
Pero, ¿cuáles son los nexos con las autoridades mexicanas porque, además, ha conseguido proyectos como el tramo más extenso de la supercarretera Durango-Mazatl{an o la construcción de la terminal 2 del Aeropuerto Internacional de San José del Cabo y, por si fuera poco, la remodelación del aeródromo de Chihuahua.
Habrá que ver si las obras las terminan a tiempo y con qué sobreprecio de las licitaciones concursadas.
 
EL COYOTAJE, AUSPÍCIADO POR LA SCT
En el plano de la construcción, a propósito del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes está en el ojo del huracán ya que se le señala como la que auspicia el coyotaje con la compra de materiales. 
Para el relleno de la nueva terminal aérea de la CDMX se necesitan por lo menos de 63 millones de materiales que permitirán el nivelado de la terminal en ejecución en Texcoco. 
Los  transportistas se preguntan ¿por qué la SCT no fijó un precio base para la adquisición de metro cúbico de material como tezontle?
A las empresas que tienen la concesión, la SCT les paga a 400 pesos el metro cúblico, mientras que éstas les pagan a 100 pesos, por decir, o menos, el metro cúbico. 
Estas concesionarias, desde luego, favoritas del ministro Ruiz Esparza, se llevan 300 por ciento más, así que imagínese usted, el multimillonario negocio que se está haciendo con el relleno del nuevo Aeropuerto Internacional. 
Las empresas concesionarias del material de relleno, además, le cobran a la SCT el IVA, así que su ganancia es mayor, porque ellos no le pagan el impuesto de referencia a los transportistas. 
Por algo, el senador Ernesto Cordero (PAN) no ha querido citar al titular de la SCT y todos los demás involucrados para que expliquen no sólo lo del socavón en Morelos, sino lo que está pasando con el coyotaje en el NAICM. 
¿Estará también Cordero participando en los moches del relleno?
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  
 
 
 
 
Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar