Martes Mayo 22, 2018

 

Noche de reyes
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Autor: William Shakespeare
Adaptador y Director: Alonso Iñiguez
 

Actuación: Carlos Aragón, Pablo Chemor, Salvador Petrola, Adriana Montes de Oca, María Penella, Diana Bovio, Jacobo Lieberman, José “Pepe” Ponce y Antonio Alcántara,

Sólo tenemos el presente

Pensar el “amor” en el siglo XXI nos puede llevar desde los más recientes estudios neurocientíficos hasta la revisión del concepto a través de la historia. Sentir el amor a través de los versos de William Shakespeare nos puede llevar al disfrute y comprensión de metáforas y dualidades que el tema implica y el artista desarrolla. Vivir la propuesta escénica de Alonso Iñiguez nos permite apreciar tanto el tema como un acercamiento a la propuesta del creador original desde este tiempo.

Es decir que estamos ante el hecho escénico que reúne tanto el oficio actoral (reúne a grandes como Carlos Aragón, Salvador Petrola, Adriana Montes de Oca, Diana Bovio y Pablo Chemor, sólo por nombrar una parte del elenco que lo dejará altamente satisfecho)  como la propuesta de producción que armoniza, en el tiempo y el espacio, la propuesta visual haciendo la fusión de épocas, modas y estéticas en concepciones vigentes hoy para este público y que cada re-estreno presenta pequeños cambios hacia la mejora visual como las botas de enamorado ahora en charol y un tacón más delgado.

Lo primeo que vemos es el espacio con un columpio a la izquierda, un piano a la derecha y un juego de plataformas unidas con un par de escalones, lo que nos dará áreas dentro del escenario principal del Centro Cultural Helénico, sobre el espacio un gran candelabro con forma posiblemente fálica que se matiza y participa de la iluminación de la escena así como la guía que abarca el resto del escenario.

El desempeño de los actores que cantan, bailan, mantienen al personaje y se comunican con el público directa e indirectamente, es –quizá- la magia de esta propuesta de inicio a fin. Comenzamos con la presentación de cada personajes, con ella el espectador queda atrapado pues en una síntesis coreográfica ha quedado el planteamiento de la obra con la música en vivo y la secuencia de imágenes que apunta el desarrollo del texto de tal modo que usted puede seguir las más complejas reflexiones que trastocan a los personajes. “Si la música es el alimento del amor, tocad, dádmela en exceso”.

La propuesta visual (escenografía, iluminación y vestuario) de Mauricio Ascencio nos ubica en un espacio acorde con el texto. Me explico: a través de una secuencia de plataformas interconectadas por escalones, [salvo el piano e instrumentos que se encuentran a nivel del escenario, en primer plano o cerca del espectador de lado derecho, lo que permite tener a la vista en todo momento a los músicos que también son parte del elenco] tenemos diversidad en los espacios con el escenario amablemente dividido en planos verticales y horizontales, por donde los actores se desplazan, se ocultan sea detrás del diván rojo o bien en la trampilla debajo del columpio. Los vestuarios si bien nos llevan a un planteamiento darketo con la pareja de enamorados (Salvador Petrola y Diana Bovio), conservan características de la época isabelina del autor y la escenografía presente (el diván rojo en segundo plano derecho, el columpio y los instrumentos) favorecen que el tiempo sea abierto al gusto del espectador.

La música es original, los arreglos y la dirección son de Pablo Chemor, uno de los actores en escena que va del piano a la escena con un personaje beodo del tío Toby, divertido y que le dejará, junto con todo el equipo creativo, una experiencia inmejorable en el teatro hoy.

En la página del foro podemos leer la reseña del texto: “Un naufragio que separa a los gemelos Sebastián y Viola, quienes sobreviven por separado, ignorando que ambos están vivos. Viola cambia su nombre por el de Cesáreo, se viste de hombre para trabajar en el palacio del conde Orsino, un hombre enamorado de Lady Olivia, quien no tiene interés por nadie por la reciente muerte de su padre y hermano. Visión contemporánea de la obra clásica presentada como un espectáculo con música, canciones y personajes andróginos que maquillados como clowns, representan la comedia con tintes de farsa.”

La trama basada en la confusión y el enredo que parte del cambio de identidad ante la posible muerte de uno de los gemelos, desarrollada en el escenario mediante  convenciones que involucran al espectador, permite que esta puesta en escena sea una opción para invertir en la asistencia al teatro.

Alma Torices

teatrista

Funciones: lunes 20:30hrs., hasta el 30 de julio de 2018.

Teatro: Helénico, Centro Cultural Helénico, Avenida Revolución 1500, Colonia Guadalupe Inn, metro Barranca del Muerto, Metrobús Altavista.

Localidad: $350°° y $250°°, general, entradas en taquilla del teatro así como vía Ticktmaster.

Duración: 120min.

Accesibilidad: el teatro cuenta con rampas de acceso hasta el foro por lo que precisa un poco de ayuda para ingresar en caso de silla de ruedas o muletas; los sanitarios son estrechos; cuenta con señores que estacionan los carros y trasporte público. Si acude en bicicleta, al llegar le indican dónde la puede sujetar dentro de las instalaciones del centro cultural.

https://almatorices.wixsite.com/menade

 

 

 

 

 

 

15 de mayoo de 2018

 
 
 
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