Viernes Agosto 18, 2017

AUNQUE PESE

Más y mas Violencia

 

El gobierno federal y, obviamente, los estatales y locales,  muestran su total incapacidad para combatir al crimen organizado, el narcotráfico y la inseguridad pública, así como a sus causas centrales: la impunidad y la corrupción.

 

El reciente caso de El Ojos, en Tlahuac, los múltiples homicidios cotidianos y la corrupción rampante a lo largo y ancho del país, son las mayores evidencias de la impotencia de las autoridades encargadas de velar por la seguridad de los mexicanos y combatir el delito.

 

Tolerancia, connivencia o complicidad son los signos prevalecientes en los funcionarios de gobierno que sólo ven crecer las estadísticas del crimen, justo cuando el país llega a su punto más violento en la historia reciente, con más de cien mil muertos, 30 mil desparecidos y cientos de miles de desplazados.

 

De nada han servido los miles y miles de millones de pesos destinados a la lucha contra el crimen, organizado o no. En el último semestre, de acuerdo al New York Times, se registraron 22,805 asesinatos, con tendencia a superar este año, la cifra record de 2016 de 39,851 muertos.

 

Desde luego que la complicidad viene también de las autoridades de Estados Unidos, de donde viene buena parte del financiamiento a las actividades criminales, donde está el centro del mercado y por ende la red de distribución de narcóticos más grande del mundo.

 

Poco se puede esperar ya de la administración de Enrique Peña, pero lo peor apunta a que tampoco habrá mucha esperanza sobre su sucesor, venga del partido que venga, sobre todo cuando vemos metido el dinero del crimen organizado en la política y los gobiernos. Triste realidad

 

SUSURROS

 

El 16 de agosto inicia la primera ronda en la renegociación del TLCAN. No es mucho buen lo que se espera, las políticas proteccionistas de Trump podrían afectar gravemente la balanza comercial, hoy superavitaria para México, y la inversión extranjera directa que ya cayó en el primer semestre del año en 26 por ciento. Si  las cosas marchan no tan mal más para finales del sexenio estarían concluidas las negociaciones para ser ratificadas por el Senado, si no, todo podría complicarse.

 

Como ariete de Manlio Fabio Beltrones, la ex gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, convertida en candidata presidencial por motu propio, demanda congruencia a la Asamblea Nacional del PRI y advierte que su partido ha perdido rentabilidad electoral pues en los últimos cinco años han perdido cuatro millones 700 mil votos en 24 elecciones de gobernador. La intención real es frenar la intención de abrir la candidatura presidencial a un simpatizante priista y no necesariamente miembro, lo que abre la puerta a José Antonio Meade.

 

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  Twitter:  @salvador_mtz

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