Jueves Agosto 16, 2018

AUNQUE PESE

La corrupción, signo del sistema

 

Pasó el tercer debate y nada cambió, apenas algunas variaciones en puntos se pueden esperar por lo cual la amplia ventaja de Andrés Manuel López Obrador, se presenta, hoy, como irremontable.

Por lo que se vio Ricardo Anaya ganó de nuevo el debate presidencial, pero ello no le da los votos que requiere, según las encuestas entre 13 y 21 puntos, para ganar al candidato de Morena.

José Antonio Meade, se mostró claro, más seguro y hasta convincente en algunos puntos, pero está tan lejos del primero lugar que su única aspiración es rebasar al abanderado de Por México al Frente, para quedar en el segundo lugar y con ello evitar la debacle del PRI en el Congreso, dónde aspira a ser la primer oposición.

López Obrador se presentó enconchado para aguantar vara y administrar su amplia ventaja. No mostró conocimientos vastos sobre los temas tratados, aunque ello parece ya no importarle a la mayoría del electorado.

Algo muy fuerte o muy extraño tendría que suceder para que los pronósticos de propios y extraños fallen, sin embargo no puede haber satisfacción democrática cuando el proceso electoral transcurre en medio de la violencia generalizada que alcanza a políticos y candidatos con 113 asesinados arteramente en los últimos meses.

Tampoco habla bien del sistema político mexicano el que todos los presidenciables se señalen como corruptos. Anaya acusado de lavar dinero; Meade de desviar recursos del erario y estar involucrado en el caso Odebrecht; El Bronco, bajo investigación en la Fepade por falsificar apoyos para alcanzar la candidatura.

Ni el impoluto de Andrés Manuel se salva, tanto Meade como Anaya lo acusaron de corrupto, el primero por tener en su equipo a Javier Jiménez Spriú, relacionado a Odebrecht, y el segundo por estar ligado al empresario José María Riobóo, a quien le entregaron sin licitación contratos por 170 millones en la Ciudad de México cuando El Peje fue Jefe de Gobierno.

En la guerra de lodo todos se embarran. El sistema político mexicano está hundido.

SUSURROS

En el país se tienen contabilizadas más de 35 mil personas desaparecidas sin que se haga algo efectivo para localizarlas y sobre todo para evitar que la infame práctica prosiga.

Roberto Cabrera Alfaro, responsable de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas, apenas atina a dar a conocer cifras y a detallar que son nueve de los 32 estados de la República los que padecen el problema de manera más aguda.

Las entidades con mayor número de personas desaparecidas son: Estado de México, Tamaulipas, Durango, Zacatecas, Veracruz, Michoacán, Guerrero, Puebla y Ciudad de México. ¿Estado fallido?

Email: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Twitter: @salvador_mtz

                  

 

 

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