Martes Mayo 22, 2018

ANGEL-SORIANO

Desde el Portal

Candidatos secuestrados

 

En cuanto a los candidatos presidenciales, se podría decir que éstos se encuentran secuestrados por las organizaciones de la sociedad civil, los poderosos medios de comunicación y las instituciones de educación superior u organismos patronales de la ciudad de México, olvidándose de la base social, la cual es relegada por los aspirantes a Los Pinos que prefieren llegar a amplios auditorios cómodamente desde confortables espacios.

 Ven con desdén a las comunidades alejadas, las modestas universidades de provincia, medios y otros organismos; el contacto directo con los electores ha quedado atrás: eso fue en el pasado, cuando las campañas se hacían a flor de tierra, cuando los candidatos visitaban amplias regiones e incluían en su itinerario la “pernocta” en algún pueblo o ciudad-capital, aún con las comodidades o incomodidades pero convivían con el pueblo.

Hoy, los candidatos tienen una visión diferente del país: Anaya vislumbra al país como una moderna ciudad estadunidense, Meade dice que mucha gente de Hidalgo utiliza el aeropuerto para ir a hacer negocios a Hidalgo, cuando la capital de esta entidad está a menos de una hora de la CDMX y no es necesario utilizar el avión, AMLO ignora que muchas dependencias federales ya están descentralizadas y funcionan en ciudades donde él mismo ha propuesto para establecerse.

 En fin, se necesita que los candidatos presidenciales y la dirigencia de sus partidos conozcan el país para resolver los problemas que se encuentran ahí, no en los cómodos y modernos salones donde se ejecutan las entrevistas o los debates; se requiere que los candidatos abandonen la sala confort y vayan directamente al pueblo, de lo contrario, como ya ocurre, éstos le darán la espalda y el ganador será el ganador en el debate o en la encuesta, pero alejado de la comunidad.

 El desconocimiento de las regiones y personas ha originado que en muchos casos, los partidos postulen a candidatos con trayectoria indeseable, y esto, lejos de propiciar la unidad y cohesión social necesaria para impulsar el desarrollo, se desaten las pasiones y los conflictos sociales que originan hechos de violencia, como es recurrente en el estado de Guerrero, donde no cesan las ejecuciones por diferencias insalvables entre vecinos y parientes que se escudan, en algunos casos, de los partidos políticos para encubrir sus fechorías y aparentar problemas políticos.

 Sin embargo, habrá que reconocer los cambios registrados a nivel global, no a nivel regional y local, donde las querellas persisten, donde los avances tecnológicos no llegan y donde el retraso social sigue ahondándose; pero muchos candidatos tienen la idea de que sólo se llega a los grandes conglomerados a través de las redes sociales y no es necesario ir a buscar al elector, y ese alejamiento que es real como candidatos, se profundiza como autoridades.

 Y las consecuencias están a la vista: los problemas de ingobernabilidad son insalvables; es preciso volver al barrio, a la colonia, a los pueblos para entrar en contacto directo con la población, escuchar sus necesidades y dar soluciones viables, no para otra sociedad, sino para la que estamos viviendo.

www.revista-brecha.com

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

 

 

 

 

 

 

 

 
Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar