Jueves Julio 19, 2018

El pájaro Dziú

Cuento maya de Marcela castillo
Actuación: Anick Pérez y Marcela Castillo / Pilar Cerecedo
Música: Mónica del Carmen
¿Te has imaginado que pasaría si ya no hubiera tortillas?
 
Se cuenta que hace mucho tiempo, en el mayab, la semilla del maíz iba a desaparecer… ¿quién podría ser tan valiente para rescatarla? …tal vez alguien tan pequeño como tú…
 
Obra de teatro de objetos, basado en el cuento maya del mismo nombre.  Un espectáculo dignamente para niños, donde objetos de uso cotidiano como tortilleros, sopladores, canastas, molinillos, cucharones, se transforman en los personajes de este cuento ancestral.
 
Con música en vivo de jarana e instrumentos tradicionales, se narra la historia del pequeño pájaro quien, haciendo acopio de valentía y generosidad, salvó la semilla del maíz  y se enfrentó al egoísmo de los demás animales.
 
Aquelarre Teatro, trabaja sobre la escena de contenido social, construido a partir de la investigación y la explotación de recursos mínimos, donde la creatividad, el juego y la metáfora son los principales elementos de construcción escénica. La creación colectiva requiere un esfuerzo horizontal puesto que cada integrante es todo un universo creativo y propositivo, entonces la armonía con el objetivo común: hacer teatro digno de la niñez mexicana, de la niñez del siglo XXI, niñez del mundo.
 
Aquelarre Teatro, la compañía creadora de “El Pájaro Dziú” tiene ya extensa experiencia en la representación de este proyecto que hemos acompañado desde hace cerca de cinco años, ha estado en diversos teatro importantes de la ciudad y en el extranjero ha representado a México en festivales internacionales (España, Francia, etc).
 
Aquí un paréntesis, estimado lector, sucede que muchas de las compañías –que no lo son pues apenas llevan un montaje- dicen hacer teatro para niños, pero lo que hacen en realidad es proyectar una visión particular de lo que creen –en su limitada visión del mundo- que los niños entienden y les gusta; entonces tenemos producciones donde les regalan dulces o les cuentan chistes baratos y comunes, insisto, porque creen que un niño no es capaz de entender una historia, seguirla y participar inteligentemente. El colmo cuando el intermedio forzado sirve para vender varitas luminosas, a veces necesarias para recuperar la producción, mas no por ello con dignidad artística.
 
La puesta de este Pájaro Dziú es llevada a cabo con elementos de la cocina tradicional mexicana como los cestos para las tortillas tejidos con palma o bien el clásico ‘molinillo’ de la abuela, un par de rebozos y un petate.
Iniciamos con dos campesinas que acomodan una ofrenda (¿para quién si no es fiesta de muertos?), un ritual transmitido de generación en generación, y es aquí donde empieza la historia. Cada elemento en el escenario es fundamental. El público asistente no requiere de luz negra ni artilugios tecnológicos para satisfacer el placer teatral de establecer el convenio y dejarse contar una historia.
 
La obra está recomendada para niños a partir de 5 años, sin embargo la he visto con niños pequeños incluso de brazos dentro de la sala: el montaje está tan hecho que los más pequeños no protestan y mantienen su atención. Ese detalle –los bebés atentos- me da la pauta para afirmar que es una puesta singular que respeta y conoce a los niños. Ahora comprendemos por qué participan en los festivales internacionales representando el nombre de México.
 
Dos actrices, una músico, un par de cucharas de madera, unos canastos, entre otros objetos, recrean a cada personaje de la historia: La flor Margarita, El Zancudo, El pájaro Tho y el mismo Pájaro Dziú. De inicio a fin está la compañía sonora interpretada por Francia Castañeda (alterna con Norma Torres) quien con un palo de lluvia, un xilófono, la melódica, un berimbao, la jarana mosquito y los cascabeles de danzante nos presenta visualmente el acompañamiento sonoro de todo el montaje.
 
Un momento que quiero compartirle –a medias, para no matar el interés- es cuando se recrea el diálogo entre una madre y su hijo. Éste llora, patalea, avienta, ella responde, ahora bien ambos dicen siempre el mismo texto –literal-, las mismas palabras entonadas diferente según la intención y por si esto fuese poco deje le cuento que este fragmento es llevado a cabo por una de las actrices.
 
La puesta en escena, como ya se le comentó antes, está realizada por tres bellas mujeres, dos actrices y una músico. Un gran trabajo corporal para dar cuerpo y voz a cada personajes, una serie de instrumentos para dar vida a todo el montaje y un final sorpresivo.
 
Asista y déjese envolver por la magia del teatro y de un montaje digno de pertenecer al arte teatral.
 
Funciones: sábados y domingos 12:30hrs y 13:45hrs., hasta el 31 de mayo
Teatro: Legaria, Calzada Legaria esquina Calle Gran Oso, Colinia Pensil Norte, Del. Miguel Hidalgo, metro Tacuba
Localidad: $80ºº y $40ºº para maestros, tarjetas maestros a la cultura y Sépalo, estudiantes e inapam

 

 

 

 

 

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