Domingo Junio 24, 2018

ECONOMIAS

Despropósito

El presidente Peña Nieto parece no darse cuenta de la difícil situación por la que atraviesa la economía nacional y peor aún la de la gran mayoría de los mexicanos.
No es que no se considere positivo e importante que el país sea el noveno en el mundo en captación de inversión extranjera, ni que se haya regresado al top ten de las naciones de mayor recepción turística, ni que la industria automotriz en su exportación sea ya la segunda abastecedora de vehículos para Estados Unidos.
 
Estos son aspectos importantes para la economía, claro está, pero solo festinarlos sin la adecuada inserción de estas variables en el complejo panorama económico nacional e internacional parece un despropósito.
 
Apenas al inicio de la semana el gobernador del Banco de México, Agustín Cartens, tuvo que recurrir al eufemismo de que contamos con un arsenal de 270 mil millones de dólares para enfrentar una eventual crisis.
 
Con ello el titular del Banxico pretendió mitigar el nerviosismo que existe entre los inversionistas nacionales e internacionales sobre la vulnerabilidad de la economía nacional ante la cercana elevación de tasas de interés. 
 
Esto es lo realmente preocupante, aunque el Jefe del Ejecutivo ni lo mencione, pues la economía nacional, además de estancada en su crecimiento, conjuga una serie de factores que la tienen al borde de una crisis general que se desataría ipso facto si hay fuga de capitales.
 
La baja en los precios del petróleo, la devaluación del peso, el recorte presupuestal presente y futuro, las presiones inflacionarias, el bajo crecimiento económico, la pérdida de poder adquisitivo y la tenencia de la mayor parte de los papeles de deuda nacional en manos de inversionistas extranjeros son algunos de los elementos que advierten crisis.
 
Factores que agobian a la economía nacional y a los mexicanos, pero no al Presidente de la Republica.
 
Ahorros
 
Como si fuera un logro el Banco de México anunció que los ingresos extraordinarios remanentes del ejercicio del año fiscal 2014 por 31 mil 449 millones de pesos se destinarán a gasto en infraestructura en 2016. Ello no es malo, pero qué decir cuando se contabilice este año el aumento del servicio de la deuda externa por la variación cambiaria, dado que el presupuesto estimaba un peso a 13.40 y está actualmente sobre 15.22 por dólar.
 
Habrá que tomar en cuenta lo dicho por Jonathan Heath, vicepresidente del Comité de Estudios Económicos del IMEF, en relación a la propuesta de Presupuesta Base Cero, advirtió que la SHCP deberá tomar en cuenta que el 73% del gasto ya está comprometido y que tendrá que adecuarse al Plan Nacional de Desarrollo y a los programas sectoriales y regionales, además de que se requieren ajustes al marco jurídico, como la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal.
 
Por lo cual recomendó como solución simple iniciar la construcción del PBC en enero del siguiente año y aplicarlo hasta el 2017, ya que establecer un presupuesto para el ejercicio presupuestal 2016 será una labor titánica y difícil de alcanzar. Además dijo que el reto más importante para la dependencia federal será reorientar la hacienda pública para que contribuya al crecimiento económico y así reducir la pobreza y promover una mayor equidad. Otro reto citado por Heath fue el de que se requiere que los ingresos públicos superen el costo de operación gubernamental para generar un superávit que cubra los intereses de la deuda pública.

 

Email Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. Twitter @salvador_mtz

 

 

 

 

Imprimir       Correo electrónico

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar