Lunes Junio 25, 2018

ECONOMIAS

DEBACLE 

Hace poco más de seis años, en febrero de 2008, el entonces secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo que México padecía un catarrito cuando Estados Unidos enfrentaba una pulmonía, al siguiente año el país sufrió una aguda crisis económica de la cual a la fecha no nos reponemos.
 
Hoy frente a la debacle de los precios internacionales del petróleo, a menos de 60 dólares por barril, el actual secretario de Hacienda, Luis Videgaray, se ufana al afirmar que la economía mexicana está blindada y que nada sucederá al país durante el 2015.
 
Hace solo una semana sostenía que la política de flotación del peso era suficiente para enfrentar la volatilidad del peso frente al dólar, que no era necesaria la intervención del Banco de México para apuntalar la divisa nacional.
 
Sin embargo, el lunes pasado, el funcionario del catarrito, hoy director del Banco de México, anunció la subasta de 200 millones de dólares diarios de las reservas nacionales para evitar el desplome del peso, medida que se mantendrá mientras subsista la volatilidad y se espera sea suficiente para evitar una devaluación aguda, aunque nadie lo sabe.
 
Actualmente la depreciación del peso, que llega a casi 15 por dólar, rebasa el 10 por ciento, presiona los ya altos índices inflacionarios y conjuntamente con la caída en los precios del petróleo y el elevado endeudamiento, amenazan la tan cacareada solidez de la macroeconomía mexicana.
 
Para colmo, a  pesar de la caída en más de un 40 por ciento en el precio del barril del petróleo y por ende de la gasolina -en su mayor porcentaje de importación- está anunciado para el primero de enero un aumento del 3 por ciento, con lo cual se estaría pagando en México mucho más que en Estados Unidos.
 
Por si todo ello fuera poco, la industria turística, la primera en captación de divisas para el país, se encuentra en grave recesión derivada de las alertas internacionales -de Estados Unidos y España- de no visitar nuestros destinos vacacionales por la grave inseguridad que se padece.
 
Esta es la triste realidad económica que vive México y ya veremos si en efecto el blindaje (que por ciento no se ha dicho cuánto costaría al hacerse efectivas coberturas con diferencial de más de 20 dólares) del señor Videgaray es suficiente para sortear el vendaval o de nuevo caeremos en otra crisis económica de impredecibles consecuencias para la muy castigada población.
 
 
 
 
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