Domingo Junio 24, 2018

ECONOMIAS

De mal en peor

Desde el inicio de la presente administración la economía mexicana no ha ido bien, el genio de Luis Videgaray al frente de la secretaría de Hacienda no ha dado pie con bola. En 2011 la economía creció 1.1 por ciento y en 2012 lo hará apenas alrededor del 2 por ciento.

Sin embargo lo peor parece aún no haber llegado, diciembre ha resultado un mes crítico con la caída libre de los principales indicadores de nuestra economía, el barril de petróleo en los 50 dólares (29 dólares por debajo del precio estimado para el presupuesto de 2015), el dólar arriba de los 15 pesos y la Bolsa Mexicana de Valores por abajo del cierre del 2013.

Además se observa un creciente y riesgoso endeudamiento, una inflación presionada a la alza, sobre el 4 por ciento; tasas de interés negativas para los ahorradores; amenazas de aumentos en las tasas de interés en Estados Unidos, lo que podría provocar  la huida capitales y provocar una severa devaluación.

Bajo estas condiciones el 69.9% de los empresarios mexicanos tiene poca o nula confianza en el gobierno, lo cual representa el nivel más bajo, comparado con otras naciones de Latinoamérica, de acuerdo con el V estudio sobre relaciones empresa-gobierno en América Latina, España y Portugal. El estudio se basó en 2 mil 552 entrevistas, mayormente hechas a empresarios, en el periodo de junio a agosto del 2014, hoy podría ser peor.

A  todo ello se suman la violencia y el descontento social como mayores riesgos para la economía mexicana. La Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE) 2014, levantada por el Inegi, revela que el 58.5% de las unidades económicas consideraron la inseguridad y la delincuencia como el problema que más les afecta, seguido de los impuestos con 47%.

Sin embargo, nada parece alterar la excesiva confianza de Videgaray y del titular del Banco de México, Agustín Cartens, quienes afirman que todo ello es pasajero y se recuperará la economía, ahora para el 2016, gracias a la solidez macro de nuestra economía y a las reformas estructurales

Por ello es que apresuran la primera convocatoria de licitación de la Ronda Uno con mecanismos de ajustes en beneficio de transnacionales para casos de baja rentabilidad de los proyectos, para no ahuyentar el interés de los ventajosos inversores.

Son contratos para 14 bloques de exploración, con los que esperan una inversión total (incluyendo las asociaciones de Pemex) por 12.6 mil millones de dólares al año, es decir, 50.5 mil millones de dólares durante el periodo 2015-2018, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía.

La entrega del petróleo parece ya asegurada pero no así las multimillonarias inversiones que dicen llegarán, debido a las condiciones del mercado mundial del petróleo, la desconfianza en la capacidad del régimen del presidente Peña Nieto de garantizar certidumbre jurídica, los continuos escándalos de corrupción, los altos riesgos inestabilidad social y los señalamientos de que México es un  narcoestado. 

 

 

 

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